Cuando el malestar empieza a ocupar demasiado espacio
Quizá llevas tiempo dando vueltas a las mismas preocupaciones, te cuesta desconectar o notas el cuerpo siempre en tensión. También puede ocurrir que estés más irritable, con poca energía o sin ganas de hacer cosas que antes disfrutabas.
A veces hay un motivo claro, como un cambio personal, una pérdida o una etapa difícil en el trabajo. Otras veces simplemente sabes que no estás bien, pero te cuesta explicar por qué. En terapia empezaremos por ordenar todo eso y entender qué está manteniendo el malestar.
Algunos motivos habituales de consulta
- No consigues dejar de pensar en lo que te preocupa, aunque intentes distraerte.
- Llegas al final del día agotado, pero aun así te cuesta descansar o dormir bien.
- Últimamente tienes menos paciencia y saltas por cosas que antes llevabas mejor.
- Te cuesta levantarte, hacer planes o disfrutar de cosas que antes te apetecían.
- Tienes que tomar una decisión o afrontar un cambio y no sabes por dónde tirar.
¿Cómo trabajaremos la ansiedad y el estado de ánimo?
Veremos qué situaciones están influyendo en tu malestar y qué hace que se mantenga. El trabajo dependerá de si predomina la ansiedad, la tristeza, el estrés o una etapa de cambio.